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Siempre que se gestan proyectos de la naturaleza de la Plaza del Cielo, es muy difícil que la gran cantidad de aspectos y detalles que los forman hayan nacido de la creatividad de una sola persona; así sucedió, en mucho, con el proceso que llevó a la materialización de este Proyecto, proceso que ya lleva unos diez años de vida y que continuará por muchos más, ya que la construcción de un sueño no termina nunca siempre que uno se permita seguir soñando. Deseo entonces reconocer
y agradecer a personas y lugares que fueron ayudándome a que
la Plaza del Cielo sea cada día más una realidad.
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Complejo
Educativo y Recreativo "Plaza del Cielo", un lugar para Aprender
y Jugar con la Astronomía.
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Autor-Director:
Néstor Camino - Esquel -
Chubut - Argentina - Consultas
- Ayuda del Sitio
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v
A Horacio Tignanelli, quien hace ya muchos años
me animó a respetar mis fantasías.
v A Ana Mocoroa ("Titina"), fallecida en 2001, quien ha sido siempre mi maestra y mi modelo de docente universitario. v A Hilda Weissmann, quien confió en mí y me animó a hacer crecer el proyecto original (un reloj de Sol en una plaza de Esquel) hasta lo que hoy es. Hilda será, sin lugar a dudas, la "Madrina" de la Plaza. v A Estela Villar, quien sugirió el espacio físico para la ubicación de la Plaza. v A Félix Luna, quien compartiendo un café en un bar de Esquel sugirió el nombre "Plaza del Cielo" para el proyecto. v A Nicoletta Lanciano, quien ha sido siempre motivo de admiración y de inspiración, por su seriedad y profundidad en la educación y por su humildad en lo cotidiano. En particular utilicé su "globo terráqueo paralelo" (también tomando elementos del "Nuevo Manual para la enseñanza de las Ciencias" de UNESCO) y muchas ideas acerca de cómo trabajar con chicos y maestros. De ella he aprendido mucho, en todos sentidos. El cielo, la amistad y la búsqueda por que nuestra tarea común sea un medio para brindar a los demás una mejor calidad de vida son maravillas que he ido encontrando en su persona. v A Eduardo Averbuj, quien me brindó su creatividad y su apoyo para profundizar esta propuesta. A él debo las estatuas de la Calle de la Historia y el fotómetro de comparación que forma parte del edificio principal. v A Alberto Teszkievicz, quien supo comprender y plasmar mis ideas en una maravillosa arquitectura, permitiéndome ver cosas que yo mismo antes no hubiera podido hacerlo. A él debo también la idea de utilizar el trazado de la Plaza para el diseño de la marca identificatoria. v Al Prof. Sergio España y a la Prof. Lic. Irene Kit, porque el apoyo económico que nos brindaron a través del Plan Social Educativo marcó un hito trascendental en mostrar la potencialidad de la Plaza a nuestra comunidad patagónica. v A Mirta León, por ser una amiga que me transmitió siempre su apoyo, y que siempre que pudo gestionó y divulgó nuestro trabajo, aún a costa de sufrir por esto ataques de "los perros del hortelano". v Al Centro Educativo "Los Molinos", en Crevillente, España, de donde tomé la idea de la construcción tridimensional de la Osa Menor y de la Cruz del Sur y de a y b Centauro. v Al Parque Güell, en Barcelona, España, uno de cuyos juegos de plaza me dio la idea de la Trepadora Armilar para la Calle del Sol. v A Barcelona, porque sus calles con nombres de oficios me dieron la idea de generar calles con ejes conceptuales en la Plaza del Cielo. v A Jorge Piedrabuena, quien al crear la maqueta de la Plaza nos permitió a todos creer un poco más en la realidad de la misma. v A Inés Irigoyen y Mariano Kasanetz, porque brindaron su trabajo y afecto al crecimiento de la Plaza. v A Silvia Kloster y Corina Menghini, de la Escuela de la Costa, porque su invitación a trabajar juntos dio paso al proyecto de los relojes de Sol en EGB. v A Cristina Terminiello y Sandra Gómez, porque su trabajo constante hace posible la realidad de nuestros proyectos en el aula. v A Juan Manuel Martínez y Beatriz Pérez (Tonona), por ser mis compañeros de ruta en el desafío de investigar en didáctica de las ciencias en una universidad de la Patagonia argentina. v A la Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional de la Patagonia "San Juan Bosco" y a la Sede de la UNPSJB en la ciudad de Esquel, porque me brindaron un marco de pertenencia, tranquilidad y seguridad profesional, condiciones indispensables para el desarrollo de cualquier trabajo creativo. v A Paula Myndlis, porque charlando con ella surgió la idea de los rayos de Sol con alambres. v A Tomás Murtagh, (foto) fallecido en 2000, por mostrarme la relación de las sombras y las agujas, por ayudarme a armar el planetario y por su arte, humor, ironía y amistad. v A los muchos docentes patagónicos que han trabajado con nosotros en estos años, porque gracias a ellos ha sido posible llevar a las aulas y convertir en realidad nuestras ideas. v A los muchos estudiantes patagónicos que han aprendido con nosotros, porque nos han enseñado, sin saberlo, a formarnos y crecer como educadores. v A Sergio Sepiurka y Analía Bosh, quienes desde la política trabajaron en favor de la Plaza. v A Silvia Capurro, Sergio Ongarato y Roberto Pena, porque a través de su creatividad en el diseño de la gráfica del Complejo y del Sitio Web me ayudan a materializar mis sueños e ideas en imágenes para compartir. v A Carl Sagan y a Thomas Kuhn, fallecidos ambos durante 1996, porque buena parte del espíritu de la Plaza nació de la profunda emoción, el gozo y la admiración que me produjo siempre leer sus obras; aunque ellos no lo puedan recibir, valga esto de homenaje a sus vidas. v A la Fundación YPF, especialmente a Carolin Schmee y Verónica Aftalión, por su humildad y pasión por conocer, y porque su confianza en nuestro trabajo nos permitió volar aún más. v A Gabi, por aquellos buenos años. v A las Autoridades del municipio de Esquel durante el año 2000, especialmente a los miembros de la Subsecretaría de Cultura y Educación Prof. Claudio Dalcó y Sr. Fernando Peralta, por apoyar activamente y haber hecho suyo el proyecto del Complejo Plaza del Cielo, lo que permitirá seguramente que este sueño se realice. v A Esquel y su gente, porque hace ya dieciséis años que todos los días me brindan motivos suficientes para vivir feliz. v A los artistas de Esquel, porque brindaron en forma gratuita su creatividad a nuestra Comunidad, haciendo realidad que un conjunto de relojes de Sol sea al mismo tiempo una explosión de belleza. v A Toto, el Basko y Mauricio, por ser mis amigos desde siempre, allá lejos cuando los sueños recién se estaban iniciando, y porque todavía hoy comprenden. v A Lilia y Néstor, mis padres, quienes siempre creyeron en mi y me apoyaron, en silencio, a su manera, muchas veces aún sin comprender. v A Cris, por su amor y por compartir conmigo la pasión por la educación, por la Astronomía y por la Patagonia. v A Santiago, Eugenia y Joaquín, mis hijos, porque son los cimientos de mi vida. Néstor
Camino |
